- “Para medir a una artista, no hay que fijarse en los picos más alto sino en la lealtad de su carrera”, prologa el escritor y Premio Nacional de Novela 2002, Ramón Rocha Monroy, al libro “A Bolivia desde el alma”, publicado en septiembre 2024, por Zulma Yugar, y Fondo Negro diría: “por su lealtad indiscutible a la música boliviana”. Sin duda el libro es una mirada retrospectiva a los caminos del arte recorridos por la diva orureña desde su ingreso, por la puerta grande, al mundo del espectáculo constituyéndose en “La Voz”, un animoso bautizo que parodia a Frank Sinatra, conocido como “La Voz” del país del norte, y en el caso nuestro “de Bolivia”, puesto que Zulma, tuvo el talento de emocionar a la audiencia con su voz y comunicar a través de ella sensaciones de pertenencia a una cultura ancestral en los escenarios del mundo entero.
Zulma Yugar, que empieza a plasmar sus primeras experiencias en los escenarios con la trova poética, de pronto ésta se convierte en canciones, aunque el verso poético y la música son hermanos inseparables, pero, ella, heredera de una dinastía de músicos, como diría, logra convertir la música nacional en una verdadera expresión poética que revela el espíritu del pueblo boliviano.
“Me ha motivado el hecho de que el artista con todas las vivencias que hemos podido adquirir de toda una vida de trabajo musical artístico, que es importante, dejar un legado, un testimonio de este trabajo al pueblo bolivianos, toda una vida desde mis cuatro años hasta ahora sigo pisando los escenarios”, afirma en una entrevista realizada por Fondo Negro.

El libro, de 414 páginas que contiene cinco capítulos, los primeros reflejan todas las vivencias de Zulma Yugar en la tierra que le vio nacer, el apoyo de sus padres, recitales de poesía, los momentos de haber compartido con artistas mejicanos llegan a Oruro y los viajes a las minas de COMIBOL que realizaba junto a ellos como número telonero, de relleno, “entonces hay vivencias hermosas”, comenta sonriendo y muy entusiasta.
“Era una desmesura trabajar con mi memoria, capacidad de interpretación, pero asumí los retos y como me picaba el bichito de la composición, surgió mi primer poema, titulado ‘Tierra sin Mar’. La frecuencia con el roce de personas mayores me hizo notar que ese era mi mundo”, recuerda la otrora niña hoy una mujer adulta.
La nenita, Gloria Zulema Yugar
- Como una premonición de una larga y fecunda vida de artista, con sus éxitos y bemoles, Zulma Yugar nace en Oruro justo en el día de los Reyes Magos, un 8 de enero de 1952, y fue bautizada con los nombres de Gloria Zulema, en agradecimiento a la matrona doña Gloria Alvis que atendió a la madre. Proviene de una larga familia de artistas, desde el abuelo, el padre, legado que continúa con la hija “Muñeca” y los nietos.
A Zulema, cariñosamente llamada nenita en sus años infantiles, mientras sus padres trabajaban en el área rural como maestros, le hacía compañía “Carlota”, una gallina, su inseparable mascota, que le regalaron cuando cumplió dos años. Hasta los cuatro años vivió en la calle 6 de Octubre en el barrio de la Rotonda.

Según la biografía de la artista, nace en medio de la agitada Revolución del 9 de Abril, un proceso histórico de Bolivia que termina con la nacionalización de las minas, en manos de tres grandes mineros, Patiño, Aramayo y Hochschild; la promulgación del Decreto del Voto Universal que incluye a la mujer como electora y, la Ley de la Reforma Agraria, procesos que alimentaron la conciencia de la niña, gracias a su padre, para expresar a través del arte las raíces bolivianas y la problemática social.
La familia Yugar-Párraga, vivió los conflictos sociales, desde la revolución de 1952, el ciclo de dictaduras militares (Barrientos, Banzer, Meza), la influencia de la guerrilla, la masacre de San Juan, el escenario laboral demasiado agitado en Siglo XX-Catavi, Huanuni y otros centros mineros, que hicieron que Zulma, se comprometa con el movimiento obrero y la democracia.

Hoy, recuerda: “Nos sentíamos parte del entorno social en que vivíamos y, las canciones que interpreté en su momento fueron como mensajes, no como panfletos anárquicos, de esta manera cumplimos una la función social con la problemática del país”.
Como no podía ser de otra manera, este recuento bibliográfico de la vida de Zulema Yugar, incluye también la vida de su hermano, Raúl “Chichi” Yugar, quien, con sus frecuentes travesuras y anécdotas, arrastraba a su hermana, todavía nenita, a sus aventuras infantiles.
Pero no todo fue travesuras y una juguetona vida infantil junto a su hermano, sino que la familia Yugar, sufrió los embates de la vida, como un incendio que devastó la casa, el robo de un maletín con dinero y otros desastres que igualmente marcaron la vida en crecimiento y posterior formación de su personalidad.

De la declamación al canto
- “Despliega tus alas, ‘nenita’, y surca las alturas”, así me decían mis padres, pero nunca imaginó que sus primeros versos, del poema “Balada de doña rata” de Conrado Nalé, declamado en el kínder Zaconeta, en una clausura del año escolar, que fue todo un acontecimiento mediático de la época, no sólo revelara a una precoz declamadora sino toda una estela desbordante de recitales poéticos posteriores, de reconocidos autores nacionales e internacionales que la catapultan a convertirse en un espectáculo que encabezaba eventos musicales y variedades.
“A mis siete años era una desmesura trabajar en mi primer recital, realizado en el teatro Municipal, con mi memoria y mi capacidad e interpretación, pero asumí todos esos retos, y como me picaba el bichito de la composición, ‘Tierra sin Mar’, fue mi primer poema”, comenta.
Con un buen juicio el padre, don Agustín Yugar, no sólo estimula el fervor patriótico en Zulma, sino que logra que la hija cruce la delgada línea de la declamación al canto de música nacional, no sin antes cursar el ballet clásico en una academia de danza, pero también leer música y lo mejor fue aprender a tocar piano, ejercicio que le sirvió en toda su carrera de artista.
Del Festival Latinoamericano de Salta Argentina a la CBS de Buenos Aires

- El capítulo que consolida su carrera como artista de renombre internacional, fue el Festival Latinoamericano de Salta Argentina, a donde llega todavía adolescente, pero con una gran carga de responsabilidad, de representar a Bolivia en un evento internacional, “fue un paso importante, dentro de mi carrera musical, aunque el Festival Lauro de Cochabamba donde logré el título de la ‘Mejor vocalista de Bolivia’ y la elección de la ‘Reina del Folklore’ en La Paz, me catapultaron al festival de Salta a donde viajé con reconocidos artistas bolivianos de allí a los estudios de CBS Columbia de Buenos Aires”.
La diva orureña aún adolescente, recuerda que en el festival internacional tuvo roces con personalidades como Los Fronterizos, Los Chalchareros, Hernán Figueroa Reyes, Jorge Cafrune, Eduardo Falú, grandes artistas de la canción argentina, y aunque no fue declarada como “Reina del Folklore Latinoamericano”, el talento musical de la artista boliviana abrió los ojos de una de las disqueras más grandes de la Argentina, la CBS Columbia, que estaba interesado en contratarla como artista exclusiva del sello, así pasa de Salta a Buenos Aires, ciudad en el que vive por alrededor de un año y medio.
En este ambiente de extrema actividad cultural como es Buenos Aires, primero la CBS sugiere un nombre artístico cambiar de Zulema a Zulma, luego recibe lecciones canto, y es una de las artistas bolivianas más solicitadas por los diarios, la radio y la televisión, que alterna con estrellas argentinas de momento como Yaco Monti, Hugo del Carril, Alberto Castillo, Leo Dan, Sandro, Los Iracundos, incluso los Cinco Latinos y Sarita Montiel de México. De ese mundo rebosante de arte, retorna a Bolivia, donde fue recibido por multitudes en Oruro y La Paz.
Ahora, de nombre Zulma Yugar, aunque los medios bolivianos continúan llamándola Zulema, pese a su lealtad al compromiso social inculcado por su padre, acepta actuar en el Palacio de Gobierno, ante el entonces presidente René Barrientos Ortuño y esposa, su gabinete y otras autoridades; sin embargo si releemos el libro de su autoría, Zulma le dedica varias páginas que hablan de golpes de Estado, persecución a dirigentes sindicales mineros, la Masacre de San Juan, el estallido de la guerrilla del Che Guevara (1967) y otras efervescencias sociales del momento, que fortalecen aún más su entrega, a través del arte y a una lucha por la democracia popular en Bolivia.
La vida de Zulma Yugar, ha estado salpicado de encontrados sentimientos que afloraron cuando llegó a la plaza de Siglo XX, donde actuó para la familia obrera en recuerdo al cruento Masacre de San Juan, y en el que tomó contacto con dirigentes mineros como Víctor López. Un minero ya anciano se le acercó y le dijo: “No te olvides nunca de nosotros y gracias por este homenaje, yo me pongo sentimental porque murieron mis dos hijos en esa masacre”, y le puso un guardatojo. Eran tiempos del gobierno dictador, Luis García Mesa.

México, Atenas y otros países del viejo mundo
- La Voz de Bolivia, nuevamente despliega sus alas para volar con la música nacional a México, país al que arriba gracias a un contrato firmado con PELMEX (películas mejicanas) y gestiones realizadas por Galo Plaza, comunicador tarijeño. El diario Novedades del país azteca, en su edición 12 de mayo de 1967, escribe. Fondo Negro rescata algunas frases del mencionado artículo:
“Casi una niña, Zulma Yugar, la reina del folklore de Bolivia y que se encuentra en México en una misión cultural, se convirtió de la noche a la mañana en la artista más destacada de su país (…) Aquí ha dado su primer recital en el Instituto Nacional de Bellas Artes, además de bailar, cantar, toca varios instrumentos, guitarra, piano, pinquillo, charango (…) Hay aquí interés para que Zulma tome parte en varias películas mejicanas (…) Ella no se considera “niña prodigio” pese a que declamaba desde los cuatro años (…) Un detalle simpático de la pequeña gran artista boliviana es el haber llevado la semana pasada ofrendas florales a las tumbas de Jorge Negrete, Pedro Infante y Javier Solís, que han sido siempre sus ídolos. Zulma puede sentirse como en su casa”.
De México, de acuerdo a gestiones realizadas por el director de Radio Panamericana, Enrique Araoz, Zulma Yugar llega a Grecia representando a Bolivia en la “Tercera Olimpiada de la Canción”, con el tema “Canción de amor” un tema inédito compuesto por la beniana Lola Sierra de Méndez bajo el pseudónimo de Domila Fashimi y los arreglos de Jorge Leone, en respuesta a las exigencias del festival.
Según cuenta la propia Zulma, “entre los artistas invitados estaban Salvatore Adamo, Romina Power y Albano, Carmen Sevilla, Nini Bravo, Bárbara y Dick, y otros representantes de África, Europa, Asia y Latinoamérica y el desafío era mayor, pero me reveló un mundo temprano cuando yo aún era niña”.
“(…) en el momento que presiento que he recibido la bendición, siento una transformación, (…) con esa confianza inicié mi interpretación frente a 150.000 espectadores, vestida de una elegante chola chuquisaqueña, escuché aplausos de un público desconocido. Mi participación tuvo mucho respaldo del público, mi pálpito no había sido errado, porque la prensa se arremolinó alrededor mío por la novedad del traje y mi participación en el evento”, cuenta.
La artista recuerda que Bolivia logró los primeros lugares en el certamen mundial, pero, más primó los arreglos y acuerdos políticos, ya que un año antes el premio fue para el bloque socialista y ahora correspondía al capitalismo, sin embargo, Zulma considera que fue un triunfo, ya que Bolivia se consagra como finalista, porque además el evento fue transmitido vía satélite al mundo entero.
El Diario de Bolivia en la parte final de un artículo, señala:
“(…) un sueño que resulta demasiado hermoso. Conseguir ubicación de finalista postergando a países tradicionalmente potencias en materia musical es algo que no se puede olvidar. (…) Son razones de peso para sostener que la escalada de Zulma Yugar en Atenas, primero, y en otras capitales del viejo mundo después, enriquecen su importante trayectoria. El éxito le seguirá sonriendo”.
Zulma Yugar, no solo fue noticia musical en Argentina, México, cuba, Atenas, España, Francia, Estados Unidos, Alemania, Japón, Rusia, Corea del Norte, China, y otros países de Europa; sino también porque le dijo ¡No! al Festival Internacional “Viña del Mar”, un evento artístico anual que se realiza en Chile, decisión que tomó en protesta por el “enclaustramiento marítimo de Bolivia”, noticia que levantó mucho polvo por la repercusión e impacto que causó en la prensa internacional entre ella la chilena.

Lo primero, conocer Bolivia
- Zulma Yugar, busca reflejar con el libro de su autoría “A Bolivia desde el alma” no solamente su vida artística sino también la parte humana, los momentos difíciles, los momentos exitosos, de su intensa vida musical iniciada en Oruro desde la década del 60, “cuando tenía apenas 11 años más o menos, cuando mi padre decide llevar a cabo una gira artística por toda Bolivia”, recuerda.
Los viajes artísticos por las provincias, cantones, centros mineros, declamando y cantando, le sirvieron para consolidar su escuela artística. El papá, don Agustín Yugar Vargas, según ella, decidió que primero conozca Bolivia, periplo que le permitió asumir un compromiso consigo misma para difundir y trabajar en pro de la música boliviana.
“Paso los 50 años de hacer música en los escenarios, vamos a hacer un recuento, no sé si vamos a festejar, porque cada año festejo con algarabía a mí público y las vivencias que me toca vivir”, afirma, sin descartar que esas mismas vivencias siente al presentar su libro en todo el país.
“No he querido entregar a las librerías sino entregar personalmente y ya he estado en Cochabamba, La Paz, Santa Cruz, potosí, Sucre ciudad en el que hemos estado con Matilde Casasola en la presentación y hemos cantado a dúo, y en Oruro entregué con mucho más sentimiento como orureña que soy”, asegura.
Señala que el libro es un legado que deja al país, y en cada página el lector encontrará muchas historias, “aún hay muchas anécdotas que tengo acumulado en toda mi vida artística, algunas cómicas, alegres, otras son frustraciones, hay de todo”, dice con un dejo de un sentimiento encontrado y agrega que no es escritora, pero que no le fue difícil escribir porque todo está en su memoria, “cuando uno guarda episodios en el corazón brotan con facilidad, con un vocabulario natural y sencillo”, apunta.

La vena artística de Zulma Yugar
- El abuelo, Agustín Yugar, músico
- El papá, Agustín Yugar Vargas, músico fundador de la Estudiantina Típica “Sajama”
- La madre, Vilma Párraga, cruceña de nacimiento
- El hermano, Raúl “Chichi” Yugar, músico
- La hija Zulma Arce “Muñeca”, música
- Los nietos, Diego Sebastián Villegas Arce, Saúl Agustín Villegas Arce, Memo Ernesto Villegas Arce, músicos
- Contrae nupcias (1970) con el artista Memo Arce
Gestión cultural y liderazgo
- Candidata a diputada por Oruro
- Gestora cultural en el Ministerio de Culturas
- Presidenta de la Asociación Boliviana de Artistas Intérpretes y Ejecutantes de Música ABAIEM
- Vicepresidenta de la Federación Ibero Latinoamericana de Intérpretes y Ejecutantes FILAE
- Ejecutiva de Organizaciones Internacionales UNESCO
- Embajadora por la “Paz Mundial” UNESCO
- Ministra de Culturas 2009-2011