Un clima adverso e impredecible genera pérdidas a los productores de la quinua

Las lluvias de fines de 2021 y principios de 2022, es una buena señal para los productores de la región intersalar, por la acumulación de bastante humedad que favorece a la preparación del suelo para la siembra y tener buena cosecha en 2023

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  • La producción de quinua, en la campaña agrícola 2021 tiempo de siembra y 2022 tiempo de cosecha, no fue muy alentadora para los productores del altiplano sur del país y del departamento de Oruro que han tenido que lidiar, primero con una dura sequía, repentinas heladas y fuertes vientos, un clima adverso que ha terminado con una excesiva lluvia en toda la región intersalar, una zona considerada productora de la quinua real orgánica y convencional.

Los productores muy consternados por la pérdida de sus cosechas, comentan que el factor climático fue totalmente impredecible en 2021 y la excesiva lluvia en 2022 porque la quinua no necesita mucha agua, ha incidido bastante en los resultados desfavorables en muchas comunidades donde poco o nada se ha cosechado, en algunas algo se ha salvado y en otras se ha perdido toda la cosecha. Aseguran que la producción de quinua no ha sido muy alentadora ni este año ni el año pasado.

Pésima cosecha

Oden García García, presidente dela Asociación de Productores de Quinua y Camélidos Ayllu Sullca Oruro, recuerda: “la cosecha de abril y mayo fue pésima este año, no ha habido para la siembra del ciclo 2021 una buena humedad, pero a la vez mucha lluvia, sólo se ha logrado una cosecha del 10% al 15% en la nuestra región”.

Explica que los 74 asociados registrados en la Provincia Ladislao Cabrera, Villa Esperanza y seis comunidades, han logrado cosechar apenas 3 quintales y algunos han logrado cero producción de un total de 30 quintales que se debería alzar en la cosecha de abril y mayo de este año.

Se ha recuperado apenas un 5% de la inversión realizada, porque es harto lo que se invierte, que es más de Bs 500 para un quintal, desde el preparado de la tierra hasta, porque si hay una buena siembra en los meses de septiembre, octubre y noviembre, en la cosecha se debería alzar entre 25 a 30 quintales de una hectárea de tierra, pero no se ha recuperado la inversión y estamos en una absoluta pérdida”, afirma García.

Quinueros lamentan pérdidas. Foto: Oden García

Dice que a la pérdida se suman los bajos costos del quintal de quinua convencional en la feria dominical de Challapata, que alcanza a Bs 320 y Bs 350, que no cubre el costo se inversión realizada, aunque la orgánica se entrega a Bs 400 el quintal a la Asociación Nacional de Productores de Quinua ANAPQUI porque es certificada.

Filomeno Chila Quilo, de Villa Esperanza, donde hay cerca de un centenar de productores de quinua, señala que la siembra empieza en septiembre, octubre y noviembre, y la cosecha es en los meses de abril y mayo del año siguiente. Si no hay heladas o un clima adverso se logra alzar entre 15, 20, 25 y 30 quintales de una hectárea.  

“Pero la producción de quinua no ha sido buena este año, hemos tenido grandes pérdidas y cuando ocurre esta desgracia no es buena para la economía familiar, más sembramos quinua, aunque hay algunos ganaderos que crían camélidos, pero nuestra vocación es la quinua, estamos sumamente afectados por las condiciones climáticas”, confirma.

Remarca que la asociación de productores de quinua, llegó ante la gobernación de Oruro a través de las autoridades originarias y los productores de Salinas de Garci Mendoza, pero hasta la fecha no se ha recibido ninguna respuesta favorable.

Sin datos

El director Ejecutivo del Centro Internacional de la Quinua CIQ, Jesús Equise Mamani, asegura que aún no se tiene un dato exacto a cuánto alcanzan las pérdidas, aunque a nivel nacional la superficie de cultivo del grano alcanza a 120.000 hectáreas, pero mucha gente ha preferido no preparar la tierra por el clima, la falta de lluvias, incluso el precio de la quinua en la feria de Challapata.

Jesús Equise Mamani, director Centro Internacional de la Quinua CIQ. Foto: JMeCi

“Se trabaja a pérdida, y por eso mucha gente se desanima, porque hay gente que vive de la producción de quinua y sí o sí tiene que cultivar. Estamos en esa mira, no solo saber a cuánto asciende la pérdida sino cómo se puede ir mejorando gradualmente este proceso para tener mejores rendimientos”, admite.

Equise, explica que la producción en años anteriores a 2022 y 2019, ha superado los 32.000 y 35.000 toneladas a nivel nacional, pero después de la pandemia de la Covid-19 los costos de producción se han elevado bastante y los rendimientos no son muy expectables, en tal sentido muchos productores de quinua trabajan a pérdida.

Agrega también que las exportaciones a los Estado Unidos, Unión Europea y países asiáticos, igualmente han bajado en relación a los años 2013 a 2016, años en que estaba en auge la quinua a nivel internacional logrando exportaciones hasta de 70.000 toneladas por un valor de 86 millones de dólares, “ahora apenas bordeamos los 28.000, 30.000 y 32.000 toneladas por año, a este bajón se suma que muchos países ya están produciendo quinua, lo que significa que hay bastante competencia”, señala.   

Augurios de buena siembra y cosecha

El director del CIQ menciona que, como se ha tenido buenas lluvias desde finales de 2021, luego enero, febrero e incluso marzo de 2022, implica que los campos agrícolas en la región intersalar, han acumulado bastante humedad, eso favorece a la preparación del suelo y hay buenas expectativas de siembra y cosecha.

“Esperamos que también en el mes de agosto se pueda contar con una nevada que eso va a favorecer mucho para que cuando llegue la época de siembra a partir del 15 de agosto, septiembre, octubre y noviembre, los suelos estén en una capacidad de campo óptima para hacer la siembra respectiva”, menciona.

Añade que la cantidad de cosecha depende de que se tenga el área productiva, ya que varía en los sectores, así como el clima que es impredecible, a esto se suma que mucha gente también por los bajos precios de la quinua, ha suspendido el cultivo, “por lo que no se tiene datos precisos de cuánto se podrá cosechar, cuánto de superficie se tiene preparado, entonces el rendimiento está en función a eso”, declara, sin dejar de expresar su esperanza que este 2022 será un buen año para la siembra y 2023 un buen año para la cosecha.

Tecnología

Oden García de la Asociación de Productores de Quinua, al ser consultado sobre la tecnología que se utiliza en la cosecha del grano de oro, señala que en ese aspecto no se ha crecido nada, “seguimos con el método antiguo, cegamos con hoces, trillando con tractores, y venteamos manualmente, precisamos una cosechadora que es lo más importante, nos entrega un producto terminado listo para comercializar y exportar”, puntualiza.

Reconoció que se han tocado varias puertas de instituciones, entre ellas la de la gobernación de Oruro y del gobierno central buscando financiamiento para la compra de una cosechadora.

“El costo de una cosechadora está en $us 50.000 monto que no es accesible para el productor, nos estamos uniendo todos los productores del altiplano sur (Oruro, La Paz y Potosí) para lograr una cosechadora, estamos dispuestos a colocar nuestra contraparte de acuerdo a nuestras posibilidades, no queremos un regalo”, afirma.

Quinueros tienen la esperanza de recuperar la producción en 2023. Foto: Oden García

2013 “Año Internacional de la Quinua”

  • El 20 de febrero de 2013, las Naciones Unidas declararon el lanzamiento oficial del “Año Internacional de la Quinua”. El presidente de Bolivia de entonces, Evo Morales Ayma, expresa en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, “la quinua es un regalo de la Madre Tierra”, ahora convertido en una de las propuestas de los pueblos andinos frente a la crisis alimentaria.
  • La quinua es una planta herbácea, cultivada en el Altiplano Andino hace más de 7.000 años. Es resistente a las bajas temperaturas, el cambio climático, las epidemias y sequías, contiene minerales y la ingesta calórica es mayor que la de los huevos, la leche y de la carne. No tiene gluten y es la única planta de alimentos que tiene todos los aminoácidos esenciales en una dieta saludable. Estos valores nutricionales lo convierten en una “perla” alimenticia.
  • La producción anual de quinua en Bolivia, desde 2013 se ha incrementado de 6.000, 44.000 y 70.000 toneladas, generando más de 50 millones de dólares en exportaciones, convirtiendo a Bolivia en el primer exportador de quinua.