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El agua que bebe Oruro proviene de fuentes subterráneas y contiene carbonatos

SeLA Oruro, dota agua a más de 80.000 usuarios. jMeCi imagen

Una investigación de Fondo Negro sobre el agua en Oruro, hace ver que la cuestión de este líquido es más compleja de lo que parece y, está claro que no es sólo el hervor para hacer más potable y blanda el agua de SeLA, sino que esta dureza es determinada por sales de carbonato de calcio y magnésico, procedentes de fuentes subterráneas, elementos que pueden provocar algunos trastornos incluso a la salud humana.

Antes de ingresar al tema salud, de acuerdo a estudios de expertos, el agua dura puede tener muchas repercusiones en el hogar, sobre todo en tuberías, aparatos electrodomésticos, lavadoras, secadoras, calderas que, a largo plazo, generan gastos extras que no se contemplan en la economía familiar.

Lo que significa que, en Oruro la dureza del agua genera complicaciones, principalmente en las calderas y las ollas donde se hierve el agua, en cuyas bases de estos recipientes se deposita una costra parecida al estuco; sin descartar el efecto que causa en maquinarias, bombas y en el quemador de una ducha que, a raíz de este elemento, tiene poca duración.

En la base de las calderas se deposita una costra blanquesina parecida al estuco. Foto: familia Sejas

Sin embargo, lo más preocupante de esta dureza líquida, de acuerdo a estudios médicos, afecta a la salud humana, genera una fuerte afección a la vesícula biliar, porque hay gente que, en Oruro, bebe agua directamente del grifo, además la arenilla que queda tras el hervor, pone en riesgo el páncreas.

Pero, aquí se aprecia una contradicción. De acuerdo a estudios epidemiológicos desarrollados desde 1950, la Organización Mundial de la salud OMS, corrobora una hipótesis de que el agua dura, por su contenido de magnesio y calcio, contribuye a la disminución de enfermedades cardiovasculares, beneficios que aún se siguen analizando.

Piscina de ablandamiento de agua dura. Foto: RRSS

Planta de ablandamiento del agua

SeLA es una empresa que cuenta con mayores recursos económicos, tal como se pudo constatar logrando datos económicos, por ejemplo, la tarifa acuífera está indexada a la moneda Unidad de Fomento a la Vivienda UFV, que es como el dólar boliviano, porque la subida o bajada de ésta determina la tarifa por el consumo de agua.

Por eso, lo más factible, como señalan profesionales en análisis, para bajar la dureza del agua de 250 mg litro a por lo menos 50 mg, es la construcción de una planta de ablandamiento o potabilizadora, proyecto que se calcula que tendría un costo de dos millones de dólares aproximadamente, más la compra de cal viva para este proceso y al bajar la dureza del agua, las familias en Oruro, obviamente podrían beber agua directamente del grifo.

SeLa, con los recursos que percibe de la tarifa del usuario, estaciones de servicio de lavado, fábricas de tuberías, que se calcula un ingreso entre 2.5 y 3 millones de bolivianos mes, es la cantidad que percibe tras cancelar sueldos a aproximadamente 200 funcionarios, cuyos montos oscilan entre 4.000, 5.000, 6.000 y 7.000 bolivianos, al gerente y gerentes de área que ganan entre 15.000, 13.000 y 12.000 bolivianos, además de otras obligaciones como el pago a la Renta y ENDE por consumo de energía eléctrica.

Al monto mensual, mencionado, se sumaría la ayuda económica que se gestionaría ante la gobernación y la alcaldía, y otra gestión a la comunidad internacional como el Banco Interamericano de Desarrollo BID, entidad que está a la vanguardia de los temas de salud pública, es posible la concreción de una planta de ablandamiento de la dureza del agua.

Los nuevos seis pozos perforados con el proyecto Mejoramiento y Ampliación del Sistema de Agua Potable para Recientes Asentamientos Urbanos de la Ciudad de Oruro APRAUR, ubicados en el sector carretera La Paz-Oruro, igual tienen una alta dureza, lo que hace indispensable y urgente la ejecución de un proyecto de ablandamiento del agua.

Isométrico del sistema de agua potable de Oruro. jMeCi imagen

Tesis de grado

La tesis planteó la construcción de dos enormes piscinas o estanques en las que se utilice cal viva para bajar la dureza y potabilizar el agua.

El primer ablandamiento, señala la tesis, se produce en la primera piscina, esta agua ya tratada ingresa al segundo estanque en el que recibe un nuevo tratamiento, para llegar finalmente agua con menor dureza hasta el tanque JKW, desde donde se podría bombear agua realmente potable a la población.

Sin embargo, la tesis no prosperó ni fue ejecutada, por el elevado costo que superaba los dos millones de dólares.

Marlene Lizeth Machicado, jefe de la División Control de Calidad de Agua SeLA Oruro. jMeCi imagen

El agua que provee SeLA es potable

Explica que el control de la calidad del agua es a través de diferentes parámetros que tienen un estándar admisible, uno de esos parámetros de control, dice Machicado, es el cloro residual, “estamos en red de 0.29 a 0.30 miligramos litro y el admisible es 1.5 miligramos. Tal como dice la OMS, no hace daño. Nosotros controlamos todos los días, cada mañana, cada hora la cantidad que va ingresando la solución clorada para garantizar agua potable”, asegura.

Informa que la norma permisible de dureza es de 512 mg litro, y el agua que provee SeLA tiene una dureza de 200 mg, lo que significa que se encuentra dentro de los límites permisibles, además, señala, que hay un ente regulador de la dureza del agua y es la Autoridad de Fiscalización y Control Social del Agua Potable AAPS, a donde SeLA envía reportes mensuales sobre resultados de la calidad del agua en Oruro, tanto en tanques, en red y en fuentes.

Consultada sobre las partículas que se concentran en la base de las calderas y otros recipientes tras el hervor del agua, justifica indicando que SeLA se autoabastece de aguas subterráneas que contienen carbonatos, y son estas partículas las quedan en la base de las calderas y no es gracias al cloro, porque ésta se diluye, “lo que se queda en las calderas son los carbonatos por la naturaleza del agua extraída de más de 20 pozos que son aguas semiduras,  y una sola es agua natural el de Cala Cala”, afirma.

Machicado, no habla de proyectos de piscinas de ablandamiento del agua, ni conoce de un proyecto de tesis para bajar la dureza del agua, sino, informa de la existencia de estudios y propuestas, cuyos resultados serán entregados hasta fines de esta gestión, que permitirá bajar aún más la dureza del agua y mejorar la calidad.

SeLA asegura que está garantizado beber agua del medidor a la primera pileta del patio.Foto: RRSS

Es bebible de la primera pileta

Pero, asegura, el cloro se diluye y el usuario confunde con las partículas de carbonato de calcio, magnesio y sulfato incrustadas en la base de las calderas, por eso, recomienda hacer hervir el agua menor tiempo, a mayor tiempo se endurece más, “al primer hervor apagar y lavar con vinagre las calderas y los utensilios donde se hace hervir el agua, con vinagre se saca la costra que queda en la base de las calderas”, añade.

Es potable, pero se concentran costras sulfatadas

Cepeda informa que no sólo es SeLA la que distribuye agua a aproximadamente 84.000 usuarios, sino que hay otra empresa acuífera que provee agua a cerca de 4.000 familias, misma que está ubicada en el sector de Vinto y es una Cooperativa de Distribución de Agua.

La autoridad de control de medio ambiente, indica que cada una de estas empresas deben trabajar en el marco de las normas que les rige la Autoridad de Fiscalización y Control Social del Agua, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, en coordinación con el Servicio Departamental de Salud SEDES, ente que cuida la salud de los habitantes, a donde se suma la División Control de Calidad del Agua SeLA Oruro.

Pero, asevera, que estas empresas de distribución de agua en Oruro, tienen la responsabilidad de explicar a las familias el porqué de esta costra salitrosa que se concentra en la base de las ollas y calderas, que puede afectar también a la salud de la familia, asimismo a la economía del hogar que obliga a comprar nuevos recipientes cada cierto tiempo.

Julio Cepeda, responsable de Salud Ambiental GAMO, plantea un conversatorio urgente sobre la calidad del agua en Oruro. jMeCi imagen

Tratar la calidad del agua en un conversatorio interinstitucional

Recuerda que la norma boliviana que rige al sector del agua, determina los límites permisibles, pero sería mucho mejor bajar aún más la dureza del agua y que estén por debajo de esos límites permisibles que se menciona, “así el agua realmente va a ser vida y un gran beneficio a la salud de la población”, asevera.

Cepeda, fue claro al señalar que aún se desconoce algún proyecto de una planta de tratamiento para bajar la dureza del agua en Oruro, pero dice que es urgente convocar a un conversatorio técnico-científico para tratar el tema de la calidad del agua en Oruro, “las instituciones que participen tendrían que llegar con documentación para sustentar su planteamiento, referido a análisis de laboratorio de los últimos tres años, aquí la participación de la UTO va a ser importante”.

Subraya que es urgente la realización de este conversatorio sobre la calidad del agua, sin embargo, agrega, se vislumbra un otro problema. Aquí, Cepeda toca otro tema de mayor riesgo de contaminación del agua extraída de más de 20 pozos, se refiere a la posible presencia de cobre en el cuadrante de pozos, “este es otro peligro aún de mayor riesgo y potencial daño cancerígeno”, anota.

Actualizar la Ley del Agua, responsabilidad parlamentaria

Según esta firma, la urbe orureña, como se aseguró en ese momento, tiene garantizada agua para 400 años. Sin embargo, surge un gran problema, el asentamiento de las urbanizaciones en las zonas donde se encuentran estos yacimientos de agua, porque en este mismo lugar está la recarga y los pozos, podrían ser contaminados por los residuos sólidos y las aguas servidas que generen las familias que habiten las edificaciones, por lo que estos acuíferos podrían desparecer en pocos años.

Los más de 20 pozos, a lo largo del tiempo, se han convertido en la principal fuente de abastecimiento para uso doméstico y que son una garantía de tener agua en tiempos de crisis o sequía, por lo que cumplen una función social, pero, existe un descuido de las autoridades municipales, de gobernación y parlamentaria, que no han evidenciado cierta incapacidad para que esta contribución natural, que brinda seguridad en el suministro de agua durante el año, sea resguardada, a través de una ley de aguas actualizada.

Ley de Aguas boliviana 1906, se caracteriza por ser contradictoria, vacía, dispersa y desactualizada. Una norma del siglo pasado. Foto: RRSS

Ley de Aguas de 1906

Ninguna gestión de parlamentarios (senadores y diputados) de la Bolivia republicana ni del actual Estado Plurinacional, ha buscado la actualización de esta añeja Ley de Aguas, tanto opositores como oficialistas, lamentablemente han incumplido sus deberes para con la sociedad.

La brigada parlamentaria orureña tiene la responsabilidad de trabajar para que el país tenga una Ley de Aguas actualizada, que ayude a mejorar la calidad del agua, poner normativas de uso responsable e impositiva, aunque existe una Ley de Medio Ambiente, ésta es ignorada y no se la cumple, por lo que es urgente trabajar una nueva ley de aguas totalmente actualizada, que incluso podría poner freno a las decisiones que toma Perú que cierra, para Bolivia, de manera arbitraria con una compuerta el flujo del río Desaguadero en su territorio, evitando que estas aguas alimenten los lagos Titicaca en La Paz, Poopó y Uru Uru en Oruro.

Entonces es responsabilidad de la Brigada Parlamentaria de Oruro, cuyos diputados y senadores, tomen la iniciativa de tramitar una ley nacional y a través de ella se declare como área de reserva los más de 20 pozos ubicados en el cuadrante Oruro-Caracollo-Paria-Caihuasi, además que se prohíba el asentamiento de urbanizaciones en esta zona. El incumplimiento de este deber parlamentario es permitir malograr esta riqueza acuífera, una fuente grande agua que tiene la ciudad de Oruro.

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